miércoles, 21 de septiembre de 2011

Maldita primavera

Hoy 21 de septiembre estamos celebrando en Bolivia el día de la primavera y del amor y del estudiante y de… y de…  y de…
En teoría celebramos las cosas alegres y buenas que no se aún porque se relacionan a la primavera (valga la aclaración que en La Paz-Bolivia está muy nublado)
Pero, creo yo, humilde cascarrabias, que si existe este festejo, porque no también  recordamos (con mucha menos alegría, menos pompos  y menos sonajas) el día del otoño? O el día del invierno?
El día del otoño lo celebraremos aquellos que nos encontramos semi-amargados, que vemos una nube negra y lluvia constante sobre todas las cosas que hacemos, quienes siempre nos encontramos pesimistas, aburridos y sin energías
Por su parte, el día del invierno, deberíamos celebrarlo los solos, abandonados y con el corazón roto, quienes cenamos solos frente a la televisión y a quienes no recibimos un abrazo sincero en los últimos … no sé… varios meses

Sapo

Pese a que nací como un renacuajo, pequeña larva con una larga cola
Me prometí no arrastrarme ante ninguna situación
Y que al tiempo cuando me salieron extremidades y mi boca creció de manera descomunal
Prometí no dejarme guiar por las apariencias
Pese a que no tengo dientes
Prometí sonreír ante cada situación que se me presente en la vida
Pese a que mi piel es áspera y seca
Prometí brindar un abrazo a quien lo necesite
Pese a que mis patas son cortas y no puedo ir brincando como mis primos las ranas
Prometí que cada paso sería bastante seguro y que iría tan lejos como fuera posible
Pese a que vivo humildemente flotando sobre una hoja, y estoy solo la mayor parte del tiempo
Prometí brindar mi hospitalidad a quien lo necesite
Así soy yo, feo, solitario y no tengo motivos para sonreír, pero a diario me propongo ser mejor mientras alegremente canto una melodía cuya letra dice  croc croc croc

Distintos caminos

Tengo dos rutas para ir del trabajo a mi casa, ambos son complicados porque como todos ustedes saben ir a trabajar no es una actividad del todo agradable (a no ser que sea viernes y/o día de pago)
Siempre vamos 6 personas en el automóvil, y nos parecemos mucho-mucho a sardinas con traje-cartera-computadora-Ipod
La ruta que no tiene muchas curvas hace más fácil y cómodo el trayecto, porque no acabas con una cartera en la costilla, ni escuchando muy de cerca la música del vecino… y me permiten repasar mis mil oraciones-pensamientos positivos-cábalas de buena suerte. Y aquellos días (cuando está más nublado y/o lluvioso está el día) aminora la depresión-pre-laboral.
Pero la ruta con más curvas, pese a ser más corta, saca el peor humor-de-la-mafia-italiana que tengo… entre movimiento y  acercamiento con el vecino, termino protestando, olvidando los rezos, atrayendo malas energías  y pensamientos archi-recontra-hiper-negativos
Y solo puedo asemejar ambas rutas, a los diferentes caminos de la vida, no quiero decir que quiero estar siempre rodeada de flores y viviendo momentos únicamente felices, pero a veces pienso (y perdón por los más creyentes que piensan que cada uno tiene la cruz que merece) que al creador-dios-ser supremo a veces se le va la mano con la cantidad de curvas que te pone en el camino

sin tí

Siempre imagino como eres
El color que evocan tus ojos
El aire que transmite el sonido de tu voz
Quisiera conocer el nombre que calza con tu pelo
Cuando el día es soleado, imagino cómo sus rayos tocan tu piel
Y cuando llueve, persigo la huella que deja tu zapato en el barro
Mil veces desperté cuando en sueños me dijiste tu nombre
Y amanecí feliz porque tuve el privilegio de poder abrazarte
Quisiera poder decir que el pasar de los días hace más fácil la costumbre de no tenerte
Pero tristemente hacen más grande el hoyo de tu ausencia

viernes, 16 de septiembre de 2011

La cana


Tengo un hermano menor, yo digo que por 5 años, pero él siempre aclara 4 años y medio
Recuerdo una anécdota bastante graciosa. Cuando éramos niños mi hermano decía que no entendía porque cada año él cumplía años pero nunca me alcanzaba (en la edad que yo tenía)
El día de ayer, divisé, en su cada-día-más-escasa cabellera una CANA, un pelo blanco asomándose traviesamente
Y por eso puedo afirmar, que se cumplió su sueño, no solo me alcanzó en edad sino que las canitas hacen evidente el hecho de que también ahora es mayor que yo
(Mi papá obviamente dijo que esa cana es culpa de los genes de mi mamá)
He aquí una foto de la mencionada cana:

lunes, 12 de septiembre de 2011

Persistencia

Qué nombre tiene la enfermedad que hace a las personas persistentes? Idiotez?
 Y así me crearon mis papás, persistente… con exceso de energía… ganas interminables por no dejar los proyectos a medias… luchadora de una manera que muchas veces es insensata… y con una racionalidad que ahora me resulta insuficiente…

Imperfecciones

Recientemente fui a dos conciertos donde el elemento principal era la guitarra
Al oír los maravillosos sonidos que puede producir este instrumento, es inevitable no percibir los movimientos de las manos revoloteando por el mango, y a los dedos deslizándose entre nota y nota, y ni que decir de la respiración del intérprete
Con esto no quiero sonar perfeccionista, sino todo lo contrario, me animo a decir que la belleza de la melodía la conforman el conjunto de todos estos elementos, aspectos que hacen a la interpretación humana, imperfecta dentro de su grandeza
Y así somos todos los seres humanos, un conjunto de imperfecciones y virtudes luchando por salir adelante