Recientemente fui a dos conciertos donde el elemento principal era la guitarra
Al oír los maravillosos sonidos que puede producir este instrumento, es inevitable no percibir los movimientos de las manos revoloteando por el mango, y a los dedos deslizándose entre nota y nota, y ni que decir de la respiración del intérprete
Con esto no quiero sonar perfeccionista, sino todo lo contrario, me animo a decir que la belleza de la melodía la conforman el conjunto de todos estos elementos, aspectos que hacen a la interpretación humana, imperfecta dentro de su grandeza
Y así somos todos los seres humanos, un conjunto de imperfecciones y virtudes luchando por salir adelante