Las mujeres tendemos a hablar para sentirnos mejor, contar nuestros problemas para disminuir la ansiedad, compartir nuestros secretos tratando de conseguir respuestas, o únicamente decir todo lo que pasa por nuestras cabezas sin ningún objetivo bien definido
Sin embargo, esta sobreexposición no es buena… porque aunque generalmente compartamos cosas sin importancia, estamos abriendo nuestras almas y mostrando nuestras debilidades… situación que puede ser y seguramente será usada en nuestra contra
Simplemente, recuerda que uno es rey de lo que calla y esclavo de lo que dice
(¡qué difícil tarea!, en especial para mí que soy la persona más comunicativa del mundo…)