miércoles, 4 de julio de 2012

Nuevo mundo

Te propongo jugar a un mundo sin quejas
y sin recordar malos momentos
Donde el común denominador sea la alegría y los buenos deseos
Y donde las lágrimas estén prohibidas
a no ser que se encuentren relacionadas con un despance de tanto reír
Donde la invención de palabras bonitas sea obligatoria
y donde antes de dormir uno deba tener una sonrisa fuertemente dibujada en la boca


Quisiera

Quisiera con un abrazo
poder acallar todas tu penas
sentarme en la acera y conversar sobre todo lo que te aqueja
borrar de tu pasado los malos momentos vividos
y con un simple soplido llenar tus porvenires de inmensa felicidad

lunes, 2 de julio de 2012

Ciencia Ficción

Cuando tu vida, empieza a parecer una película de ciencia ficción, hay algo que no marcha nada bien.

El secreto de la felicidad

El secreto de la felicidad es aprender a conformarse.

Esperanza

Definitivamente la esperanza debe ser asumida con mesura, como todo en la vida.
Muy poca no sirve de nada. Y en demasía te convierte en un ser poco objetivo.

Quisiera

En aquellos momentos en que el temor abarca cada célula de mi cuerpo, añoro regresar a ese día, no recuerdo la fecha exacta, pero recuerdo el vestido que mi mamá (seguramente que me obligó a ponerme) para ir a un festejo en algún club social que tenía piscina. También recuerdo que el cielo estaba muy nublado, lo que explica que la piscina tenga muy poca agua y esté llena de pequeños-muchos charcos de barro. Y luego como flashes recuerdo niños jugando en la piscina, y yo luego jugando con ellos. Para que el último recuerdo de ese lugar sea el de mi mamá llevándome a la casa porque estaba mojada, llena de barro, mientras pensaba que arruiné los zapatos con encaje, los mismos que seguramente mi mama también me obligó a ponerme.
Pero ese día se transformó en uno de los recuerdos más lindos de mi niñez.
Llegamos a la casa, y mi mamá me baño, y me recostó en su cama (prohibida para mí), me puso un pijama, calentó leche con chocolate caliente y prendió el televisor.
No sé si me abrazaría, o si se quedó ahí conmigo. Pero me sentí segura, sin miedo a nada, disfrutando únicamente el hecho de existir.